Etiqueta empresarial
¿A quién no le ha pasado alguna vez? Sales a comer con un cliente y, de repente, surgen numerosos escollos. Empezando por la cuestión de quién debe ser el primero en entrar en el restaurante, dónde y cómo sentarse mejor, el rompecabezas de quién elige la comida y las bebidas y cómo comportarse en caso de intolerancias o quejas, hasta el gran final: la cuenta. Y entre medias, los pinchazos en la vejiga, el aburrimiento de la persona sentada a tu lado y las llamadas de la niñera al móvil. Una cena de negocios debe ser distendida y dejar espacio para la comunicación y la "química"... No tema los menús "aristocráticos", las espinas de pescado peligrosas y un vecino taciturno. Prepárese y prepare a sus empleados para la próxima cena de negocios.
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