
Cata con una sumiller de café: pon a prueba tu paladar y descubre la variedad del café.
¿El café sabe a café? No del todo. A veces tiene notas afrutadas, como las bayas; otras, a frutos secos o a chocolate; y en ocasiones, incluso florales. En esta actividad en equipo descubriréis lo variado que puede ser el café y todo lo que vuestro paladar ya es capaz de distinguir.
Al igual que ocurre con el vino, el terruño marca el sabor. Pero en el caso del café, la cosa va más allá: tras la cosecha, el procesamiento influye en el sabor; después, el tueste; y, por último, la preparación es lo que determina lo que acaba en vuestra taza. Son muchas manos y decisiones para un solo sorbo. Por eso probaréis toda la gama: cafés clásicos, variedades originales e incluso cafés de calidad más sencilla. Esto suele dar lugar a debates, que son expresamente bienvenidos. Un bonito efecto secundario: el equipo aprende a distinguir las opiniones personales de las características objetivas del sabor.
Soy Sabrina, de Kaffeekosmos, sumiller de café (Q Grader) y formadora autorizada por la SCA. Puedo desplazarme a vuestra oficina o podemos quedar en uno de mis locales asociados.
Qué os espera
Cata de café: degustaréis diferentes cafés y aprenderéis a reconocer los aromas y a describirlos con palabras.
Reto para el paladar: con un kit profesional de aromas y los sabores básicos, entrenaréis el olfato y el paladar. ¿Quién del equipo es capaz de reconocer más?
Experimento de preparación: el mismo café, una preparación diferente y, de repente, un sabor totalmente distinto.
Cuestionario sobre mitos del café: desmontamos los principales errores.
Y si, después de todo esto, vuestro café sigue siendo simplemente vuestra dosis de cafeína, no pasa nada.
Opciones adicionales
Con máquina de espresso: consejos de barista y un reto de latte art en equipo.
Set de degustación de café para regalar.
Es bueno saberlo
Duración: 2 horas.
Hasta 30 personas; grupos más grandes, previa solicitud.
En vuestras instalaciones solo se necesita electricidad, agua y asientos.
En alemán o en inglés.
En Lucerna, la Suiza Central, Zug, Zúrich y en Thurgau (y más allá, previa solicitud).
Todos son bienvenidos. En el reto para el paladar y el olfato y en el concurso de mitos no hace falta tomar ni un solo sorbo de café. En la cata, basta con oler para poder participar en la conversación y, quizá, al final acabes probando un pequeño sorbo.
El café forma parte de nuestra vida cotidiana de tal manera que resulta fascinante saber más sobre este producto, desde su origen hasta la taza. A más tardar en la próxima charla informal sobre café, esto dará sus frutos. Muchas personas que no suelen tomar café ya han participado, algunas se han llevado una sorpresa y, hasta ahora, todas han podido aprender algo.